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13.1.11

62 Obesidad: Lo que realmente funciona en obesidad







Todo plan dietético debe estar supervisado por un médico.



Las denominadas "medicinas alternativas" : Acupuntura, Técnicas de relajación, Terapias florales, etc... deben ser consideradas con complementos, nunca como la parte central del tratamiento. Son un complemento ideal para ayudar, pero la supervisión debe ser siempre a cargo de un responsable médico.



Los mismo ocurre con los productos denominados "dietéticos", "bio", "bajos en calorías", "light"....  Ayudan, pero no definen una bajada de peso, muchas veces ocurre exactamente lo contrario, que por pensar que un determinado producto por ser "light" no engorda, se consume más cantidad, con lo cual al final se consumen más calorías que si lo hubierámos tomado "normal".



El que en un producto ponga "rico en fibra vegetal", "o contiene ácidos Omega" esto quiere decir que el producto se ha tratado con especial cuidado para que sea más sano, pero eso no tiene nada que ver con el deseo de bajar de peso.


NO CONFUNDAMOS "SALUDABLE" CON "ADELGAZA"


Muchas personas personas están obesas a pesar de comer sano, se trata de comer sano las cantidades y las proporciones adecuadas. 
Siempre con  el consejo nutricional. 




LA EDUCACIÓN NUTRICIONAL



LO ÚNICO QUE SIRVE REALMENTE PARA ADELGAZAR, NO RECUPERAR PESO Y ESTAR SANO ES LA EDUCACIÓN NUTRICIONAL, APRENDER A COMER CORRECTAMENTE DE TODO UN POCO Y UN MUCHO DE NADA.

La dieta debe ser entendida dentro de un programa de edudación nutricional, y a su vez la educación nutricional debe ser entendida en el contexto de la educación para la salud.









Siempre se ha de pensar en unos objetivos alcanzables
y siempre en metas que se han de consolidar.

Realizar cinco comidas al día. Tres principales y 2 tentenpies.


Planificar de antemano lo que se va a comer (sobre todo en fiestas).


Preparar las comidas cuando no se tiene hambre. (al menos intentarlo)


Ir a comprar con una lista cerrada. Y pase lo que pase, no comprar nada extra.


Establecer un horario fijo para las comidas. (cuando se pueda)


Comer sentado/a y sin prisas. La nutrición es un acto que necesita de tiempo, pensar y "ver" lo que estás comiendo.


Utilizar platos pequeños.


Masticar lentamente. Favorece la sensación de saciedad.


Comer a pequeños bocados.


No comer dos cosas a la vez.


No realizar otras tareas mientras se come (TV).


Beber entre 1.5-2 l de agua al día. Pero no de manea compusliva, sino espaciada a lo largo del día.


No picar entre horas. Picar siempre es la antesala del descontrol.


Pesarse cada 7-15 días, y no cada día.


Buscar apoyo en la familia.


Hacer una dieta variada y equilibrada.


Evitar los fritos y rebozados.


Utilizar condimentos variados, para dar más variedad de sabores.


Intentar ser creativos en la cocina y apartarse de la monotonía.


Evitar aportes calóricos sin valor nutritivo (refrescos, alcohol).


Complementar la dieta con ejercicio físico adaptado a tu estado.


Buscar un sitio cómodo para hacer ejercicio.


Practicar un ejercicio que te sea agradable y variable. Lo mínimo, caminar media hora cada día.


Conseguir una pérdida de peso entre medio y un kilo por semana es correcto.



Una vez conseguido el objetivo hay que hacer una dieta de mantenimiento. Este paso es muy importante ya que la obesidad es un trastorno metabólico crónico y los pacientes tienen tendencia a recuperarlo. En esta fase es fundamental tener un contacto estrecho con su médico para poder ir corrigiendo pequeñas desviaciones en el peso.





MITOS (Creencias que no son ciertas)





Normalmente, a los pacientes obesos, no se les detecta ningún problema hormonal.  Los problemas del tiroides, por ejemplo, se controlan mediante medicación, y no tiene porque ser causa de obesidad.


El aumento de peso que se considera normal con el paso de los años es muy pequeño.


La sal no engorda. La sal es un mineral y no tiene calorías. Puede producir retención de agua en enfermedades como la insuficiencia cardíaca , renal o hepática, pero en personas normales no altera su peso.


El agua no tiene calorías, y esta propiedad se mantiene independiente del momento en que se ingieren los alimentos. Por lo tanto no engorda en ningún caso.


Todos los aceites vegetales (oliva, girasol, maíz...) tienen las mismas calorías.


La margarina vegetal tiene casi las mismas calorías que la mantequilla.


El pan tostado, los bastones, la corteza de pan, tienen las mismas calorías que la miga.


La leche de vaca descremada tiene los mismos nutrientes que la leche entera, a excepción de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y las grasas. Su contenido en proteínas y calcio es el mismo que la leche entera.


La capacidad de engordar de la pasta, depende básicamente de la salsa que se utilice.


La miel es un azúcar con calorías.


Las vitaminas no engordan.


El comer rápido no influye sobre el peso, lo que ocurre es que el comedor veloz ingiere más cantidad.


Los obesos absorben igual los nutrientes que los delgados.


El estreñimiento no tiene influencia sobre el peso.




DIETAS QUE NO SIRVEN ABSOLUTAMENTE PARA NADA




Debido a que la obesidad es una enfermedad crónica difícil de tratar, a su alrededor han surgido innumerables tratamientos "maravillosos", que no hacen otra cosa que desmotivar a los pacientes, ya que al prometerles grandes resultados (que nunca se cumplen a medio plazo) crean en ellos desconfianza y desazón. Dentro de esta oferta se encuentran las dietas "maravillosas", que en los últimos años han proliferado de forma extraordinaria, ofreciendo una información incorrecta y la obtención de unos resultados sin ningún tipo de esfuerzo.

Esto ha llevado a que muchos pacientes, cansados de oír siempre lo mismo, fueran probando las distintas dietas que se les ofrecían. Algunas contienen toques exóticos, otras cómicos, pero la mayoría poseen un denominador común y es que a la larga son peligrosas y no sólo no consiguen cambiar los malos hábitos sino que acentúan los errores.

Cada año (y sobre todo antes del verano) aparecen nuevas dietas, muchas veces utilizando personajes famosos que aseguran la solución del problema de la obesidad si se siguen sus postulados. En general estas dietas no tienen ningún fundamento científico y sí económico. Comentaremos a continuación algunas de los cientos de dietas que se han ofrecido a los obesos.


Dieta de Montignac. Se basa en el índice glucémico de los alimentos. Considera a la insulina el centro del problema y estigmatiza a la glucosa, a la que considera un producto tóxico. Estas dietas están basadas en una reducción importante de los HC que se sustituyen por grasas. El peligro de estas dietas es que producen pérdidas de proteínas, son cetogénicas, lo que implica una acidosis metabólica, pueden hacer perder minerales a través de la orina (como el calcio), son muy ricas en colesterol, disminuyen la reserva de glucógeno, limitan el aporte de vitaminas hidrosolubles, son pobres en calcio y magnesio, aumentan el ácido úrico y el colesterol LDL, producen estreñimiento y pueden llegar a ocasionar trastornos cardíacos. Cuando estas dietas se mantienen durante un período de tiempo largo se produce una disminución de la masa muscular muy difícil de recuperar.


Dieta de la Clínica Mayo. Ha sido constantemente negada por la propia clínica de Rochester (los incrédulos pueden adquirir el "Manual de dietética de la Clínica Mayo"). Se trata de dietas desequilibradas con un alto contenido en colesterol.



29.10.10

62 Obesidad: Conceptos sobre el perder peso

Conceptos que has de saber sobre el perder peso






Cada día nos bombardean sobre dietas y sobre consejos para perder peso. Nos aconsejan continuamente.

Cada año una nueva dieta que se pone de moda y que se desvanece rápidamente para que aparezca otra.

Estamos en el año de las dietas proteinadas. Pasará, como todas la dietas pasarán para dejar paso a otras y después de unos años volverán las mismas pero con otro nombre.

La realidad es que:

  • El 75% de la población confiesa que ha hecho una dieta alguna vez en su vida.

  • El 95% de las personas que pierden peso mediante una dieta, lo recuperan al cabo 1 año.

  • El 30% de las personas que van a perder peso, en realidad esconden un trastorno de la alimentación, que debe tratarse antes de iniciar la dieta.





Todos sabemos lo que engorda y lo que no engorda, qué alimentos son los más sanos y cuáles son los que están cargados de calorías innecesarias, sin embargo, perder peso es un auténtica pesadilla y una batalla perdida tras otra.

Cada año millones de personas intentamos perder peso y fracasamos


Muchas personas piensan que para perder peso han de saltarse comidas, o han de comer muy poco. No es cierto, y se han hecho una serie de experimentos que demuestran que saltarse comidas, o hacer dietas muy bajas en calorías siempre fracasan. De hecho eso ya lo sabemos cuándo queremos comer menos, al final comemos más.

El efecto del bebe con el sueño cambiado





En la mayoría de las obesidades está este efecto, que hace que de día seamos anoréxicos y de noche bulímicos. Que de día no se coma, o se coma muy poco y que a partir de la tarde empiecen los primeros picoteos que acaban en descontrol.
La consecuencia de este descontrol es que te levantas empachado de la noche anterior, o con remordimientos por haberte pasado, y decides, o no apetece desayunar.
Saltarse una comida equivale a acumular progresivamente ansiedad (hambre) que va a hacer que tarde o temprano sucumbas a una tentanción.
Hay un acuerdo general en hacer 5 comidas al día, 3 principales y dos pequeños tentempiés. Si no se hacen es fácil saltarse el plan de alimentación que teníamos programado.

El scaner cerebral muestra que cuando nos saltamos comidas, determinadas zonas cerebrales quedan actividas, y nos hacen vulnerables a perder el control.






No es un problema de fuerza de voluntad, el cerebro hace todo lo que puede para compensar su pérdida de energía.

Cuando tenemos el estómago vacío muchas horas se activa una hormona llamada grelina, que nos fuerza a comer por encima de nuestra voluntad.
El primer consejo para perder peso en no saltarse comidas, para que el cerebro no responda de una manera primaria ante la falta de alimentos.




Concepto 2: Comer en platos pequeños





Es muy sencillo, pero sorprendentemente efectivo. Si reducimos el tamaño de los platos, por ejemplo de un plato de 30 cm a 25 cm, comeremos un 20% menos.

Experimento. En un cine se repartieron palomitas para todo los espectadores, los dos recipientes eran grandes, pero unos eran muy grandes y otros enormes. Esto se hizo para que no se pudieran acabar todas las palomitas. El resultado fue que los que tenían el recipiente enorme comieron más palomitas que los que tenían el recipiente grande. Exactamente un 40% más.

Si conseguimos acostumbrarnos a comer menos cantidad, entonces tendremos que acostumbrarnos también a elegir entre los alimentos, los menos calóricos.






Concepto 3: No hay metabolismos lentos




Pero… qué pasa con la gente que dice y asegura que come correctamente, que come mucha verdura, muchas ensaladas y poca comida cocinada con grasas.



¿Es posible que haya personas con un metabolismo lento?

¿Es posible que haya personas que comen poco y engordan?

¿Es posible que haya personas no consiguen perder peso, ni con dietas ni con ejercicio?

Se ha demostrado que el metabolismo es igual para todo el mundo, que no hay personas con el denominado “metabolismo lento”.

Si el metabolismo es igual para todo el mundo, ¿Cómo es que no nos adelgazamos comiendo sano?

En el experimento de una persona obesa, que manifiesta comer sano, se le pide que durante 5 días grabe en vídeo todo lo que come, y en otros 5 días que escriba en una agenda todo lo que come, inmediatamente después de comerlo.

Se trata de saber si realmente esta persona estaba comiendo unas 2000 calorías que es la dieta normal.




El resultado es que según lo que había anotado en la libreta, salían unas 1.200 calorías día. Sin embargo, lo que había grabado resultaba que cada día ingería 3000 calorías día lo que demuestra que en realidad es una mala percepción. Una cosa es lo que pensamos que comemos, otra lo que realmente comemos.

Nos olvidamos del 50% de lo que comemos cada día.


O sea que cuando pensamos que hemos hecho una dieta de 1000 calorías, en realidad es de 2000 calorías. Puede que algún día menos, pero a la larga la media se acerca a este 50% más.

No nos damos cuenta, de lo que picamos, de los aderezos, del aceite, y tendemos a ser generosos con los productos bajos en calorías.

Sobre todo nos pensamos que las cosas sanas no cuentan. Nos pensamos que un buen bol de ensalada de frutas es sano y no engorda, y engorda.

La realidad es que no hay metabolismos lentos, si estamos gordos es porque nuestro cuerpo está almacenando un exceso de comida, que no sabemos percibir.




Concepto 4: ¿Cómo superar los pinchazos del hambre?

Las proteínas y los purés




Cuando nuestro estómago esta vacío, se desencadena el mecanismo de la grelina, que provoca la sensación de hambre.

¿Cómo hacer que la sensación de hambre se alargue más tiempo? Comiendo proteína

Carne
Legumbres
Huevos



La sensación de plenitud se alarga un 20% de tiempo más.

Hay otro factor que nos ayudará a evitar el pinchazo del hambre. Y es muy simple. Se ha demostrado que los purés mantienen durante más tiempo la permanencia del alimento en el estómago. El vaciado gástrico es más largo.


Un grupo comió la verdura y luego un vaso de agua. Y el resto del menú
Otro grupo comió puré de verdura. Y el resto del menú.


Lo que habían comido puré se sintieron más saciados y no tuvieron hambre a lo largo de la tarde. La razón es que el agua pasa rápidamente a los intestinos, con lo cual el estómago se encoge prematuramente, cuando se comen purés o sopas espesas, se queda retenido en el estómago para hacer la digestión.

Los purés espesos evitan un prematuro vaciado gástrico




Concepto 5: Comer con los ojos




Nuestro instinto está programado para no podernos resistir ante la variedad de colores de alimentos.

Si ponemos dos bandejas con caramelos, una bandeja con caramelos de un solo color y otra de muchos colores, la bandeja con muchos colores se agota mucho antes.






Nuestro organismo está programado para comer cosas distintas, distintos alimentos, y el instinto evolutivo que se ha desarrollado es comer por los ojos.

Por esta razón son tan peligrosos los buffets libres. Nuestro instinto se vuelve loco y quiero comer de todos los colores.

En un buffet libre abundante y bien surtido comeremos un 30% más que en un más contenido en productos.

Si vamos a un hotel y en el desayuno hay zumo de naranja, dos tipos de pastas y café con leche o te, nuestro desayuno será razonable, pero si vamos a un hotel con una gran variedad de desayunos, continental, mediterráneo, etc… comeremos un 30% más.


Concepto 6 - La leche, el queso y el yogurt





Es lo primero que se restringe en una dieta mal diseñada.

Los estudios demuestran que incluyendo en nuestra dieta lácticos, se elimina más grasa.

Se favorece el vaciado de grasas. Exactamente en un 20%

El calcio de los productos lácticos es un gran favorecedor del vaciado de grasas en el intestino.

Por lo tanto, en toda dieta debe haber un contenido significativo de productos lácticos desnatados.

El calcio hace como una pasta que evita que una parte significativa de las grasas ingeridas se pueda absorber como nutriente, y se elimina directamente.





Concepto 7 – El ejercicio





¿Podemos quemar grasa mientras dormimos?

¿Hacer ejercicio es una buena manera de perder peso?

Los estudios dicen que una hora de ejercicio supone perder 20 gramos de grasa.

Pero al día siguiente, sin hacer ejercicio también había perdido 50 gramos.
Resulta que el metabolismo continúa quemando grasa aún después de haber hecho ejercicio, incluso cuando duermes.

La respuesta es que nuestro organismo cuenta con dos tipos de energía, la grasa y los azúcares (hidratos de carbono), la grasa obtiene energía de una manera más lenta, y los azúcares es inemdiato, cuando hacemos ejercicio nuestro cuerpo consume azúcares, y luego cuando se repone, tiene que recurrir a la grasa para obtener energía.

Cuando hacemos ejercicio quemamos grasa a lo largo de 24 horas. O sea que mantenerse activo, de por sí ayuda a perder kilos. Eso explicaría porque algunas personas aparentemente comen mucho y no engordan, porque son más activas.



 
Concepto 8 – mantenernos activos – piensa en clave activa





No hace falta apuntarnos a un gimnasio. Pequeños cambios en nuestra rutina diaria pueden dar grandes resultados.

Pero esto no quiere decir que tengamos que comer más porque nos movemos más.




Cualquier programa dietético debe estar controlado por un médico, un nutricionista
y soporte psicológico.