1.11.09

¿Por qué somos el país con más obesidad? Parte I

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Gabriel García Marquez hizo de un suceso real, una extraordinaria narración, que al principio se trató de un trabajo periodístico por entregas, y al final se convirtió en un libro en el que se explica la aventura de un marinero que anduvo a la deriva, consecuencia de un accidente de un buque de la armada, a todas luces anunciado. Su libro-denuncia supuso su destierro a Paris, y el comienzo de una brillante carrera como escritor.

Si leemos la siguiente descripción:

Tras comprender que nadie podría ayudarle, y aun cuando deseó la muerte para dejar de sufrir, sobrevivió contra todo pronóstico a las condiciones adversas. Aunque cazó una gaviota no pudo llegar a comérsela, y los tiburones le rrebataron un pez verde de medio metro que llegó a atrapar y del que sólo probó dos bocados. Tampoco consiguió despedazar sus botas ni su cinturón para aplacar el hambre, ni la lluvia hizo acto de presencia para permitirle beber. Se entretuvo en comprobar, en su reloj, cómo el tiempo transcurría inexorable, y por las noches, en una especie de delirio formado por el recuerdo y el pánico a la soledad, conversaba con el espíritu de su compañero, el marinero Jaime Manjarrés.


¿Alguien puede imaginar que este marinero fué rescatado gordo? ¿Que después de su naufragio, y su obligado ayuno, lo encontraron con más peso que antes del accidente?










Sigamos. Tom Hanks, muchos años después encarnó el personaje de un náufrago. En la película interpreta el personaje de Chuck Noland, un ejecutivo que viaja por las oficinas de su compañía distribuidas en las diferentes partes del mundo. En uno de sus viajes, el avión en el que vuela sufre un accidente y aunque sobrevive al impacto, Noland queda abandonado en una isla desierta en medio del océano Chino.

Tom Hanks aceptó esta interpretar este personaje. Para realizarla, se tuvo que hacer la película en dos etapas. En la primera, el actor previamente tuvo que engordar muchos kilos, para interpretar a un gordo ejecutivo, luego se interrumpió el rodaje dos años, para que el actor tuviera tiempo de volver a sus kilos, y realizar la segunda parte, la parte de la vida como náufrago.


La secuencia fué la siguiente, el actor acepta el papel, y se pone a aumentar de peso.








Ya con un peso considerable, comienza el rodaje. Se realiza la primera parte de la película, la del ejecutivo estresado y con obesidad.






Se interrumpe la película. Adelgaza y se realiza la segunda parte, su precaria vida como náufrago en una isla desierta. Finalmente, el actor normaliza su peso.



(Es posible que la cronología de las fotografias no coincidan, pero fué asi)

En las consultas médicas de obesidad, se oye demasiado a menudo lo contrario, es decir, que sin comer engordamos:








La obesidad siempre se caracteriza por un exceso de depósito de grasa en el organismo debido a que, a largo plazo, el gasto energético que presenta el individuo es inferior a la energía que ingiere.

Así pues, un paciente puede desarrollar obesidad debido a que:

Disminuye su gasto energético. Deja de hacer una actividad física con lo cual, lo que ingiere se almacena.

Aumenta su ingesta de energía. En un momento dado, empieza a comer más de lo que estaba acostumbrado.

Coexisten los dos mecanismos citados. Dificultad en equilibrar el balance entre el aporte y la utilización de las grasas.


Actualmente existen numerosas evidencias científicas que apoyan la hipótesis que la obesidad es el resultado de un desbalance entre el aporte de energía en forma de grasas y la capacidad del organismo en oxidarlas correctamente.

Las obesidades por enfermedades endocrinas, genéticas, síndromes… aunque existen, no tienen la relevancia ni la cuantificación necesaria como para explicar el alarmante aumento de la obesidad.

Muchas personas se refugian en enfermedades, tendencias, genética... para justificar lo injustificable.










Al elaborar la recopilación fotográfica de Tom Hanks, pudimos ver al actor en diversos momentos de su vida, a veces más gordito, a veces en su peso... El actor tiene problemas de peso, a la que se descuida, sube.




Eso es lo que nos pasa a la mayoría de las personas. A la que nos descuidamos, subimos de peso. Esta situación se puede hacer desesperante. Es una realidad que hay que aceptarla como tal, por lo tanto, debemos acostumbrarnos a tener que vigilar cuidadosamente qué hacemos, qué comemos, y que tal vamos de actividad física.












Gen ahorrador.

La historia del hombre, entendido como ser capaz de comunicarse, hablar, y poder crear una cultura capaz de transmitirse a lo largo de las generaciones, es reciente, seguramente demasiado reciente, correspondería al pequeño hilo que sale del ovillo. El ovillo son los millones y millones de años de evolución genética, de adaptación a un medio, programado para la escasez, para el ahorro y almacenamiento de energía (grasa) para consumirla en las etapas de escasez. Esto quiere decir, que somos unos recién llegados, y que toda nuestra genética conserva el instinto de conservación que se sirvió en los millones de años de evolución.




Ahora este gen ahorrador, (que tan útil nos fué hace millones de años), es el que nos está haciendo que engordemos. Nuestro cuerpo tiende a “guardar“ mucho de lo que comemos, estamos programados para optimizar el uso de la energía almacenando todo lo que pueda para cuando exista una emergencia. Por eso es que cuando dejamos de seguir un programa para bajar de peso y comenzamos a comer mucho de nuevo dejando de hacer ejercicio, se presenta el llamado “rebote“, haciendo que subamos más de lo que habíamos perdido. Es entonces cuando comenzamos de nuevo otro programa para bajar de peso y entramos en el ciclo del “yo-yo“, subiendo y bajando de peso.

> Las religiones tienen en cuenta esta circunstancia, y la mayoría de ellas expresan determinados tabúes, prohibiciones y también períodos de abstinencia.




Cuaresma
Ayuno purificador
Ramadán








"Se viste de saco, confiesa toda su vida pasada en el Monasterio de Montserrat y se detiene once meses en Manresa, con exagerados ayunos, larguísimas oraciones, y luminosas y consoladoras experiencias divinas". (San Ignacio de Loyola)




Son conceptos que evocan disciplina, sacrificarte a no hacer algo que deseas.


Obesidad



  • Es uno de los principales problemas de salud pública en los países desarrollados

    La prevalencia de sobrepeso varía del 15 al 55% de la población y aumenta considerablemente con la edad.

    Cuanto mayor es el desarrollo económico, mayor es la prevalencia de obesidad grave.

    El 22% de la población española presenta obesidad grado I y el 14% grado II o III.











El crecimiento de la obesidad es mayor que el crecimiento del sobrepeso. En un año habrá 1,5 millones de obesos más.













Pregunta: ¿Qué es preferible, comer menos o hacer más ejercicio?


Respuesta: Hay que buscar un equilibrio energético, un balance estabililizado entre lo que ingerimos y lo que gastamos.












Obesidad

La obesidad es un síntoma, el indicador de que algo no va bien.

Tenemos el porcentaje de obesidad en población infantil más alto de Europa.

DIABESIDAD. La diabetes esta tan asociada a la obesidad, que se ha inventado el nombre de “diabesidad” para describir al paciente obeso y con diabetes.

Las enfermedades de HTA (Hipertensión), Diabetes y Dislipemia (Colesterol), se dan por primera vez en la población de niños y adolescentes. Hasta ahora eran enfermedades de adultos.

Por primera vez, nuestros hijos tendrán una esperanza de vida mas corta que la de sus padres.



CLAVES PARA ENTENDER EL ORIGEN DEL PROBLEMA



1 NUEVAS FÓRMULAS/ESTRUCTURACIONES FAMILIARES


El niño a duras penas sabe quién es su madre.


Programa para los días de escuela:


6:45 Levantarse para llevarlo a casa de la vecina, o abuela, o conocido, o canguro, para que se espere a que sean las 9 y llevarlo a la escuela.


9:00 Entra en la escuela, y permanecerá allí todo el día, hasta las 17:00 de la tarde.


17:00 Lo recoge una vecina, la abuela o un conocido, lo lleva a casa y espera a que lleguen los padres (sobre las 20:30).


20:30 Los padres intentan jugar con el niño, pero el niño se duerme. Lo lavan y lo meten en la cama.


El niño a duras penas sabrá quién es su padre


En EEUU el 50% de los niños no viven con su padre biológico (En España nos lo vamos a encontrar en pocos años)










22.10.09

Entrevista a Jordi Carballido

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Entrevista a Jordi Carballido
MANRESA / Oriol Lujan
Regio7 21 / 10 /2009

´La comida puede llegar a matar, tanto como el tabaco o el alcohol´
Acaba de publicar Historias de mucho peso , un libro
en el cual aborda el problema de la obesidad







Psicólogo especializado en el tratamiento de la obesidad. Acaba de publicar Historias de mucho peso, un libro en el cual aborda el problema de la obesidad sin prejuicios ni pelos en la lengua. Carballido da las claves para entender “la industrialización de la alimentación” en una sociedad “compulsiva”.




Con la fuerza que da la experiencia de haber trabajado a lo largo de los últimos veinte años como psicólogo especializado en el tratamiento de la obesidad, Jordi Carballido no se corta en explicar historias duras, crueles y escalofriantes de enfermos afectados por la bulimia, anorexia y obesidad extremas. Los más morbosos, pero también para los que quieren conocer más o los que quieren buscar una solución a su problema, pueden encontrar más detalles en el libro Historias de mucho peso (Editorial Amat), que se presentará este miércoles a las 8 de la tarde, a la Petit Parcir de Manresa.




Historias de mucho peso. ¿Es un libro dirigido únicamente a las personas obesas?



Por el subtítulo, Mejorar conductas y hábitos para ganar la batalla de los kilos, lo podría parecer, pero la obra también subraya que determinadas conductas pueden conducir hacia un trastorno, un aviso que sirve para todo el mundo. Comer es alimentación y placer, y este placer puede ser una gratificación que puede generar una necesidad. Entonces, si esta necesidad llega a desplazar la comida entendida como alimentación, puede ocurrir una canalización para llenar vacíos y conducir a un trastorno. Estas personas que abusan de la comida, como lo pueden hacer otros con el beber, tienen un trastorno


De hecho, en la obra compara los trastornos de la alimentación y las drogas, tanto en la detección como en el tratamiento y prevención.



Las campañas contra el alcoholismo y el tabaco son efectivas porque son contundentes. Dicen que el tabaco y el alcohol matan, y realmente la comida puede matar tanto como el tabaco y el alcohol. La obesidad reduce por término medio unos veinte años de vida de la persona, igual que lo puede hacer el tabaco o el alcohol. Es importante que una adicción sea tratada como tal. De hecho, si se cree que el 5% de niños serán adictos en el cannabis cuando sean mayores, al contrario, el 53% será adicto en la comida, y eso es consecuencia del tratamiento social. Aquí, en los países industrializados, hay dos hechos básicos. Por una parte, son los países que tienen el índice más alto en obesidad, el 95% de los casos de los cuales se explican por malos hábitos alimenticios, mientras que los factores genéticos son minoritarios. Por otra parte, eso ha interseccionado con la imagen corporal.


¿Y aquí, en casa, cuál es la situación?



El 70% de la población dice que ha hecho una dieta al menos una vez a la vida, y el 22% de los niños tienen obesidad, el índice más alto de Europa con respecto a obesidad infantil. Por otra parte, el 11% de los adolescentes reconoce haber hecho uso de sistemas como el vómito provocado para perder peso. Son datos escalofriantes, y si tenemos más en cuenta que, de este 22%, la mitad serán personas obesas cuando sean adultos. De hecho, se cree que, siguiendo la lógica de estos datos, los hijos vivirán menos que los padres. De hecho, ya se encuentran por primera vez niños con colesterol, diabetes ...


¿Cómo se explica todo?



Por la industrialización de la alimentación. Además, desaparece la mujer de casa, que cuida y alimenta a los niños. Ahora son las abuelas quien se ocupan, y con una mentalidad de posguerra que fomenta la alimentación excesiva de los niños. Además, las madres y padres recompensan a los niños con comida para demostrarles que los aman. Ancestralmente, hacemos de la comida un ritual y lo convertimos en un acto de seducción. Por eso, cuando queremos ligar, invitamos al otro a cenar. Por otra parte, las grasas son baratas. Por un euro, es fácil conseguir un kilo de galletas, llenas de grasas. Todo eso configura un eje, con una sociedad compulsiva hacia la comida. En el otro lado del eje hay una sociedad que rinde culto a las tallas mínimas y a la gente que adelgaza. La consecuencia de todo es el trastorno alimenticio, ya sea por bulimia, anorexia o la comida hasta reventar.


En el libro da más protagonismo a este último trastorno.



Sí, pero también aparece el resto. La bulimia aparece cuando la persona pierde los papeles y lo quiere compensar con laxantes, vómitos autoinducidos y/o exceso de deporte. Actualmente, ya no está bien visto el abuso de laxantes porque estropea la flora intestinal. Por otra parte, los enfermos son más cultos que antes y, a pesar de provocarse el vómito, perfeccionan técnicas para no hacerse daños el cuello. Por ejemplo, con un cepillo. Incluso, son capaces de comer un bol de espinacas y una croqueta y sólo vomitar ésta última. Eso es un caso real. 


Pero hay solución para todo eso. Usted ha conseguido que muchos pacientes adelgacen.



Sí, pero hace falta un tratamiento multidisciplinar. Hace falta una intervención médica con médicos endocrinos especializados en alimentación; un equipo de nutricionistas dirigidos por un médico y psicólogos especializados en alimentación. Si no hay todo eso, no hay cura, porque la obesidad es una enfermedad crónica que necesita un tratamiento adecuado. De la misma manera que hay personas diabéticas que hacen una vida normal, también lo puede hacer el obeso. Sólo hace falta que coma un poco de todo y no demasiado de nada y haga un ejercicio moderado. Éste es su medicamento real, la mejor pastilla.


¿Qué podrá escucharla gente que acuda a su presentación?



Hablaré de por qué somos el país con más obesidad infantil, presentaré el libro y regalaré un cuaderno para que todo el mundo que venga pueda saber si tiene un trastorno alimenticio. Además, si compran el libro, colaborarán en el proyecto de la ONG Avismón.




Psicòleg especialitzat en el tractament de l'obesitat. Acaba de publicar Historias de mucho peso , un llibre en el qual aborda el problema de l'obesitat sense prejudicis ni pèls a la llengua. Carballido dóna les claus per entendre "la industrialització de l'alimentació" en una societat "compulsiva".

Amb la força que dóna l'experiència d'haver treballat al llarg dels últims vint anys com a psicòleg especialitzat en el tractament de l'obesitat, Jordi Carballido no s'esborrona en explicar històries dures, crues i esgarrifoses de malalts afectats per bulímia, anorèxia o obesitat extremes. Els més morbosos, però també els que en volen conèixer més detalls o els que volen buscar una solució al seu problema, en poden trobar més detalls al llibre Historias de mucho peso (Editorial Amat), que es presentarà dimecres a les 8 del vespre a la Petit Parcir de Manresa.





Historias de mucho peso. És un llibre dirigit únicament a les persones obeses?



Pel subtítol, Mejorar conductas y hábitos para ganar la batalla de los kilos, ho podria semblar, però l'obra també subratlla que determinades conductes poden conduir cap a un trastorn, un avís que serveix per a tothom. Menjar és alimentació i plaer, i aquest plaer pot ser una gratificació que pot generar una necessitat. Llavors, si aquesta necessitat arriba a desplaçar el menjar entès com a alimentació, pot esdevenir una canalització per omplir buits i conduir a un trastorn. Aquestes persones que abusen del menjar, com ho poden fer altres amb el beure, tenen un trastorn.

De fet, a l'obra compara els trastorns de l'alimentació i les drogues, tant en la detecció com en el tractament i prevenció.



Les campanyes contra l'alcoholisme i el tabac són efectives perquè són contundents. Diuen que el tabac i l'alcohol maten, i realment el menjar pot matar tant com el tabac i l'alcohol. L'obesitat redueix de mitjana uns vint anys de vida de la persona, igual que ho pot fer el tabac o l'alcohol. És important que una addicció sigui tractada com a tal. De fet, si es creu que només el 5% d'infants seran addictes al cànnabis de grans, al contrari, el 53% serà addicte al menjar, i això és conseqüència del tractament social. Aquí, als països industrialitzats, hi ha dos fets bàsics. Per una banda, són els països que tenen l'índex més alt en obesitat, el 95% dels casos dels quals s'expliquen per mals hàbits alimentaris, mentre que els factors genètics són minoritaris. Per altra banda, això ha interseccionat amb la imatge corporal.

I a casa nostra, quina és la situació?



El 70% de la població diu que ha fet una dieta almenys una vegada a la vida, i el 22% dels nens tenen obesitat, l'índex més alt d'Europa pel que fa a obesitat infantil. Per altra banda, l'11% dels adolescents reconeix haver fet ús de sistemes com el vòmit provocat per perdre pes. Són dades esgarrifoses, i més si tenim en compte que, d'aquest 22%, la meitat seran persones obeses quan siguin adultes. De fet, es creu que, seguint la lògica d'aquestes dades, els fills viuran menys que els pares. De fet, ja es troben per primer cop nens amb colesterol, diabetis...

Com s'explica tot plegat?



Per la industrialització de l'alimentació. A més, desapareix la dona de casa, que cuida i alimenta els nens. Ara són les àvies qui se n'ocupen, i amb una mentalitat de postguerra que fomenta l'alimentació excessiva dels infants. A més, les mares i pares premien els nens amb menjar per demostrar-los que els estimen. Ancestralment, ritualitzem el menjar i el convertim en un acte de seducció. Per això, quan volem lligar, convidem l'altre a sopar. Per altra banda, els greixos són barats. Per un euro, és fàcil aconseguir un quilo de galetes, plenes de greixos. Tot això configura un eix, amb una societat compulsiva vers el menjar. A l'altre cantó de l'eix hi ha una societat que ret culte a les talles mínimes i a la gent que s'aprima. La conseqüència de tot plegat és el trastorn alimentari, ja sigui per la bulímia, l'anorèxia o el menjar fins a rebentar.

Al llibre dóna més protagonisme a aquest últim trastorn.



Sí, però també apareix la resta. Per exemple, la bulímia apareix quan la persona perd els papers i ho vol compensar amb laxants, vòmits autoinduïts i excés d'esport. Actualment, ja no està ben vist l'abús de laxants perquè fa malbé la flora intestinal. Per altra banda, els malalts són més cultes que abans i, tot i provocar-se el vòmit, perfeccionen tècniques per no fer-se malbé el coll. Per exemple, amb un raspall. Fins i tot, són capaços de menjar un bol d'espinacs i una croqueta i només vomitar aquesta darrera. Això és un cas real.


Però hi ha solució per a tot això. Vostè ha aconseguit que molts pacients s'aprimin.



Sí, però cal un tractament multidisciplinari. Cal una intervenció mèdica amb metges endocrins especialitzats en alimentació; un equip de nutricionistes dirigits per un metge i psicòlegs especialitzats en alimentació. Si no hi ha tot això, no hi ha cura, perquè l'obesitat és una malaltia crònica que necessita un tractament adequat. De la mateixa manera que hi ha persones diabètiques que fan una vida normal, també ho pot fer l'obès. Només cal que mengi una mica de tot i no massa de res i faci un exercici moderat. Aquest és el seu medicament real, la millor pastilla.

Què podrà escoltar la gent que acudeixi a la seva presentació?

Parlaré de per què som el país amb més obesitat infantil, presentaré el llibre i regalaré un quadern perquè tothom que vingui pugui saber si té un trastorn alimentari. A més, si compren el llibre, col·laboraran en el projecte de l'ONG Avismón.







20.10.09

La comida puede llegar a matar, tanto como el tabaco o el alcohol

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Entrevista a Jordi Carballido
MANRESA / Oriol Lujan
Regio7 21 / 10 /2009

´La comida puede llegar a matar, tanto como el tabaco o el alcohol´
Acaba de publicar Historias de mucho peso , un libro
en el cual aborda el problema de la obesidad







Psicólogo especializado en el tratamiento de la obesidad. Acaba de publicar Historias de mucho peso, un libro en el cual aborda el problema de la obesidad sin prejuicios ni pelos en la lengua. Carballido da las claves para entender “la industrialización de la alimentación” en una sociedad “compulsiva”.


Con la fuerza que da la experiencia de haber trabajado a lo largo de los últimos veinte años como psicólogo especializado en el tratamiento de la obesidad, Jordi Carballido no se corta en explicar historias duras, crueles y escalofriantes de enfermos afectados por la bulimia, anorexia y obesidad extremas. Los más morbosos, pero también para los que quieren conocer más o los que quieren buscar una solución a su problema, pueden encontrar más detalles en el libro Historias de mucho peso (Editorial Amat), que se presentará este miércoles a las 8 de la tarde, a la Petit Parcir de Manresa.



Historias de mucho peso. ¿Es un libro dirigido únicamente a las personas obesas?

Por el subtítulo, Mejorar conductas y hábitos para ganar la batalla de los kilos, lo podría parecer, pero la obra también subraya que determinadas conductas pueden conducir hacia un trastorno, un aviso que sirve para todo el mundo. Comer es alimentación y placer, y este placer puede ser una gratificación que puede generar una necesidad. Entonces, si esta necesidad llega a desplazar la comida entendida como alimentación, puede ocurrir una canalización para llenar vacíos y conducir a un trastorno. Estas personas que abusan de la comida, como lo pueden hacer otros con el beber, tienen un trastorno

De hecho, en la obra compara los trastornos de la alimentación y las drogas, tanto en la detección como en el tratamiento y prevención.

Las campañas contra el alcoholismo y el tabaco son efectivas porque son contundentes. Dicen que el tabaco y el alcohol matan, y realmente la comida puede matar tanto como el tabaco y el alcohol. La obesidad reduce por término medio unos veinte años de vida de la persona, igual que lo puede hacer el tabaco o el alcohol. Es importante que una adicción sea tratada como tal. De hecho, si se cree que el 5% de niños serán adictos en el cannabis cuando sean mayores, al contrario, el 53% será adicto en la comida, y eso es consecuencia del tratamiento social. Aquí, en los países industrializados, hay dos hechos básicos. Por una parte, son los países que tienen el índice más alto en obesidad, el 95% de los casos de los cuales se explican por malos hábitos alimenticios, mientras que los factores genéticos son minoritarios. Por otra parte, eso ha interseccionado con la imagen corporal.


¿Y aquí, en casa, cuál es la situación?

El 70% de la población dice que ha hecho una dieta al menos una vez a la vida, y el 22% de los niños tienen obesidad, el índice más alto de Europa con respecto a obesidad infantil. Por otra parte, el 11% de los adolescentes reconoce haber hecho uso de sistemas como el vómito provocado para perder peso. Son datos escalofriantes, y si tenemos más en cuenta que, de este 22%, la mitad serán personas obesas cuando sean adultos. De hecho, se cree que, siguiendo la lógica de estos datos, los hijos vivirán menos que los padres. De hecho, ya se encuentran por primera vez niños con colesterol, diabetes ...

¿Cómo se explica todo?

Por la industrialización de la alimentación. Además, desaparece la mujer de casa, que cuida y alimenta a los niños. Ahora son las abuelas quien se ocupan, y con una mentalidad de posguerra que fomenta la alimentación excesiva de los niños. Además, las madres y padres recompensan a los niños con comida para demostrarles que los aman. Ancestralmente, hacemos de la comida un ritual y lo convertimos en un acto de seducción. Por eso, cuando queremos ligar, invitamos al otro a cenar. Por otra parte, las grasas son baratas. Por un euro, es fácil conseguir un kilo de galletas, llenas de grasas. Todo eso configura un eje, con una sociedad compulsiva hacia la comida. En el otro lado del eje hay una sociedad que rinde culto a las tallas mínimas y a la gente que adelgaza. La consecuencia de todo es el trastorno alimenticio, ya sea por bulimia, anorexia o la comida hasta reventar.

En el libro da más protagonismo a este último trastorno.

Sí, pero también aparece el resto. La bulimia aparece cuando la persona pierde los papeles y lo quiere compensar con laxantes, vómitos autoinducidos y/o exceso de deporte. Actualmente, ya no está bien visto el abuso de laxantes porque estropea la flora intestinal. Por otra parte, los enfermos son más cultos que antes y, a pesar de provocarse el vómito, perfeccionan técnicas para no hacerse daños el cuello. Por ejemplo, con un cepillo. Incluso, son capaces de comer un bol de espinacas y una croqueta y sólo vomitar ésta última. Eso es un caso real. 

Pero hay solución para todo eso. Usted ha conseguido que muchos pacientes adelgacen.

Sí, pero hace falta un tratamiento multidisciplinar. Hace falta una intervención médica con médicos endocrinos especializados en alimentación; un equipo de nutricionistas dirigidos por un médico y psicólogos especializados en alimentación. Si no hay todo eso, no hay cura, porque la obesidad es una enfermedad crónica que necesita un tratamiento adecuado. De la misma manera que hay personas diabéticas que hacen una vida normal, también lo puede hacer el obeso. Sólo hace falta que coma un poco de todo y no demasiado de nada y haga un ejercicio moderado. Éste es su medicamento real, la mejor pastilla.


¿Qué podrá escucharla gente que acuda a su presentación?

Hablaré de por qué somos el país con más obesidad infantil, presentaré el libro y regalaré un cuaderno para que todo el mundo que venga pueda saber si tiene un trastorno alimenticio. Además, si compran el libro, colaborarán en el proyecto de la ONG Avismón.




Psicòleg especialitzat en el tractament de l'obesitat. Acaba de publicar Historias de mucho peso , un llibre en el qual aborda el problema de l'obesitat sense prejudicis ni pèls a la llengua. Carballido dóna les claus per entendre "la industrialització de l'alimentació" en una societat "compulsiva".

Amb la força que dóna l'experiència d'haver treballat al llarg dels últims vint anys com a psicòleg especialitzat en el tractament de l'obesitat, Jordi Carballido no s'esborrona en explicar històries dures, crues i esgarrifoses de malalts afectats per bulímia, anorèxia o obesitat extremes. Els més morbosos, però també els que en volen conèixer més detalls o els que volen buscar una solució al seu problema, en poden trobar més detalls al llibre Historias de mucho peso (Editorial Amat), que es presentarà dimecres a les 8 del vespre a la Petit Parcir de Manresa.

Historias de mucho peso. És un llibre dirigit únicament a les persones obeses?

Pel subtítol, Mejorar conductas y hábitos para ganar la batalla de los kilos, ho podria semblar, però l'obra també subratlla que determinades conductes poden conduir cap a un trastorn, un avís que serveix per a tothom. Menjar és alimentació i plaer, i aquest plaer pot ser una gratificació que pot generar una necessitat. Llavors, si aquesta necessitat arriba a desplaçar el menjar entès com a alimentació, pot esdevenir una canalització per omplir buits i conduir a un trastorn. Aquestes persones que abusen del menjar, com ho poden fer altres amb el beure, tenen un trastorn.

De fet, a l'obra compara els trastorns de l'alimentació i les drogues, tant en la detecció com en el tractament i prevenció.

Les campanyes contra l'alcoholisme i el tabac són efectives perquè són contundents. Diuen que el tabac i l'alcohol maten, i realment el menjar pot matar tant com el tabac i l'alcohol. L'obesitat redueix de mitjana uns vint anys de vida de la persona, igual que ho pot fer el tabac o l'alcohol. És important que una addicció sigui tractada com a tal. De fet, si es creu que només el 5% d'infants seran addictes al cànnabis de grans, al contrari, el 53% serà addicte al menjar, i això és conseqüència del tractament social. Aquí, als països industrialitzats, hi ha dos fets bàsics. Per una banda, són els països que tenen l'índex més alt en obesitat, el 95% dels casos dels quals s'expliquen per mals hàbits alimentaris, mentre que els factors genètics són minoritaris. Per altra banda, això ha interseccionat amb la imatge corporal.

I a casa nostra, quina és la situació?

El 70% de la població diu que ha fet una dieta almenys una vegada a la vida, i el 22% dels nens tenen obesitat, l'índex més alt d'Europa pel que fa a obesitat infantil. Per altra banda, l'11% dels adolescents reconeix haver fet ús de sistemes com el vòmit provocat per perdre pes. Són dades esgarrifoses, i més si tenim en compte que, d'aquest 22%, la meitat seran persones obeses quan siguin adultes. De fet, es creu que, seguint la lògica d'aquestes dades, els fills viuran menys que els pares. De fet, ja es troben per primer cop nens amb colesterol, diabetis...

Com s'explica tot plegat?

Per la industrialització de l'alimentació. A més, desapareix la dona de casa, que cuida i alimenta els nens. Ara són les àvies qui se n'ocupen, i amb una mentalitat de postguerra que fomenta l'alimentació excessiva dels infants. A més, les mares i pares premien els nens amb menjar per demostrar-los que els estimen. Ancestralment, ritualitzem el menjar i el convertim en un acte de seducció. Per això, quan volem lligar, convidem l'altre a sopar. Per altra banda, els greixos són barats. Per un euro, és fàcil aconseguir un quilo de galetes, plenes de greixos. Tot això configura un eix, amb una societat compulsiva vers el menjar. A l'altre cantó de l'eix hi ha una societat que ret culte a les talles mínimes i a la gent que s'aprima. La conseqüència de tot plegat és el trastorn alimentari, ja sigui per la bulímia, l'anorèxia o el menjar fins a rebentar.

Al llibre dóna més protagonisme a aquest últim trastorn.

Sí, però també apareix la resta. Per exemple, la bulímia apareix quan la persona perd els papers i ho vol compensar amb laxants, vòmits autoinduïts i excés d'esport. Actualment, ja no està ben vist l'abús de laxants perquè fa malbé la flora intestinal. Per altra banda, els malalts són més cultes que abans i, tot i provocar-se el vòmit, perfeccionen tècniques per no fer-se malbé el coll. Per exemple, amb un raspall. Fins i tot, són capaços de menjar un bol d'espinacs i una croqueta i només vomitar aquesta darrera. Això és un cas real.

Però hi ha solució per a tot això. Vostè ha aconseguit que molts pacients s'aprimin.

Sí, però cal un tractament multidisciplinari. Cal una intervenció mèdica amb metges endocrins especialitzats en alimentació; un equip de nutricionistes dirigits per un metge i psicòlegs especialitzats en alimentació. Si no hi ha tot això, no hi ha cura, perquè l'obesitat és una malaltia crònica que necessita un tractament adequat. De la mateixa manera que hi ha persones diabètiques que fan una vida normal, també ho pot fer l'obès. Només cal que mengi una mica de tot i no massa de res i faci un exercici moderat. Aquest és el seu medicament real, la millor pastilla.

Què podrà escoltar la gent que acudeixi a la seva presentació?

Parlaré de per què som el país amb més obesitat infantil, presentaré el llibre i regalaré un quadern perquè tothom que vingui pugui saber si té un trastorn alimentari. A més, si compren el llibre, col·laboraran en el projecte de l'ONG Avismón.




19.10.09

Me complace invitarte a la presentación y posterior coloquio sobre el libro:

HISTORIAS DE MUCHO PESO
Jordi Carballido


Intervendrán:
Alexandre Amat, editor de Editorial Amat.
Jordi Carballido, autor de Historias de mucho peso

Miércoles, 21 de octubre del 2009 - A les 20:00 horas
Librería Petit Parcir - Carrasco i Formiguera, 16. Manresa


Comer por ocio o por placer es una conducta cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. Sin embargo, a partir de la industrialización de los alimentos, la comida rápida, la ansiedad y el estrés, ha surgido un nuevo problema: la dependencia de la comida como elemento catalizador de los principales estados de ánimo, positivos, negativos o neutros.

Muchas personas mantienen conductas y hábitos que, sin saberlo, son potencialmente dañinos. Muchas de estas personas realizan comilonas, o atracones, de forma ocasional. Este comportamiento se puede convertir en un trastorno de la conducta alimentaria.

En este acto daremos una explicación de por qué somos el país que va a la cabeza en obesidad infantil

También haremos entrega de un cuaderno de evaluación de la presencia de un problema en los hábitos alimentarios.

Los beneficios obtenidos en esta edición especial, serán destinados a la ONG Avismon. ww.avismon.org






10.10.09

Preguntas que indican adicción a la comida


  • Ayuno matinal

    ¿Puedo estarme sin desayunar, incluso sin almorzar. Incluso lo prefiero?

  • Dulces, azúcares (pan y pastas)

    ¿Necesito acompañar a la comida un postre dulce, o no puedo pasar sin el pan?
    ¿Cuándo esto deprimido/a busco algo dulce que me calme?
  • Necesidad de repetir

    Después de una buena comida… ¿A las pocas horas necesito empezar de nuevo?

  • Vacío de la media tarde/noche

    ¿A partir de la media tarde / noche siendo una sensación de vacío. Una necesidad irresistible de comer. Una sensación de frustración sino lo hago?

  • Si empiezo mal, voy mal todo el día

    ¿Me es más fácil no empezar que después de haber empezado detenerme?
    ¿Si empiezo desayunando mucho, ya no puedo detenerme el resto del día?
  • Efecto hipnótico
    ¿Mi deseo de contenerme, de disciplinarme con la comida, se rompe con la simple visión de algún alimento por el que siento una gran debilidad?
    ¿Sino como algo, aunque sea media ración, no puedo ir a la cama, o incluso me levanto de la cama para comer algo
  • Incapacidad para la espera

    ¿Cuando quedo con unos amigos para ir a comer, necesito comer algo antes, por si se retrasan?
    ¿A veces este “algo” es tanto que equivale a una buena comida?

    ¿En el restaurante, o en casa, cuando llega el primer plato, ya he comido mucho pan?
    ¿Cómo en secreto, como para evitar mostrar mi gran voracidad en una comida con otras personas?

  • Incapacidad para el cambio

    ¿Aunque me lo prometo constantemente, con consigo encauzar mi disciplina con la comida. Empiezo el lunes y cada vez fracaso antes?
  • Aislamiento

    ¿Aplazo citas, a la espera de perder un poco de peso?
    ¿No compro ropa, con la ilusión de comprarla después de perder peso?
    ¿Evito contactos íntimos, porque no me gusta mi cuerpo?








28.9.09

Obesidad infantil: 1 de cada 4 niños

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Uno de los grandes problemas de salud del siglo XXI: la obesidad infantil

El 27,5 % de los niños y adolescentes españoles sufre este problema

Hábitos alimentarios poco saludables y ocio sedentario, principales causas de la enfermedad




En España uno de cada 4 niños tiene sobrepeso u obesidad






La obesidad infantil no puede tratarse con éxito sin apoyo psicológico. Es una de las herramientas mas eficaces de dos revolucionarios programas que se aplican de forma experimental en nuestro país. En España 1 de cada 4 niños tiene sobrepeso u obesidad infantil.

Isabel era una niña más, iba al cole y sacaba buenas notas. Un día sin saber por qué empezó a ser el centro de las burlas y el desprecio de un grupo de compañeras de clase. Uno de sus peores recuerdos es el del viaje de fin de curso de sexto de primaria: no paraban de insultarla y ella callaba.

Isabel era delgada, fue entonces cuando empezó a engordar. Se encerró en su casa y hasta comía a escondidas. Perdió el interés por los estudios y se convirtió casi en otra persona. Su familia estaba desesperada. Ya ha cumplido 17 años y empieza a recuperar ilusión por el futuro. En el Hospital Niño Jesús de Madrid comparte terapia con otras chicas de su edad.

El factor emocional mueve los hilos de la obesidad. La muerte de un abuelo, la separación de los padres, problemas en el colegio... son circunstancias que pueden desencadenar el aumento de peso...En todos los casos, el apoyo psicológico es esencial para solucionarlo.

Isabel es una de las protagonistas de "Alerta: niños obesos", el reportaje de "Crónicas". Ella nos ha llevado de la mano a conocer el sufrimiento que soportan muchos niños y adolescentes.

Pero el factor emocional no es el único a tener en cuenta. Uno de cada cuatro niños españoles tiene sobrepeso u obesidad. Y va en aumento. ¿Qué es lo que ha pasado, por qué cada vez se ven en Pediatría enfermedades que antes eran sólo típicas de los adultos?.

La teoría de la buena alimentación es conocida: Cinco comidas al día, pocas grasas y ejercicio. Pero la realidad es muy diferente: el ritmo de vida actual ha arrastrado a los precocinados. Cada vez se toma menos comida casera y se abusa de alimentos calóricos tipo aperitivo o bollería. Los niños son más sedentarios, están enganchados a la tele o los videojuegos. Y esto tiene un precio: Vivir menos y peor.

Los cimientos de una vida saludable empiezan a levantarse en la infancia. Y el trabajo debe de ser constante. Es una de las cosas que hemos aprendido al hacer este reportaje: "No vale con que si al niño no le gusta la verdura le ponemos otra cosa, eso es un error". Dicen los especialistas en Nutrición que es necesario hacer el esfuerzo y volver a cocinar en casa y que si van al comedor escolar hay que preparar la cena. "Es necesario comer de todo y no siempre lo mismo, -explican-, no pasa nada por comer alguna vez una pizza o una hamburguesa pero lo que no se puede tolerar es que la alimentación sea siempre así".

Los pediatras aseguran que hasta que los niños cumplen tres años, las familias suelen cumplir a rajatabla todas las indicaciones que se les marca desde la consulta pero luego se relajan y le dan menos importancia.

Comer es tan importante como respirar y si no nos gusta respirar humo, tampoco nos debe gustar comer cualquier cosa. Lo dicen los expertos. Es necesario leer las etiquetas, aunque a veces es complicado entenderlas, pero por ejemplo, en general hay que saber que hay que evitar todo lo que contenga grasas saturadas o parcialmente hidrogenadas: las llamadas "grasas trans" que se van depositando en las venas y causan enfermedades cardiovasculares.

La Organización Mundial de la Salud ha dado la voz de alerta y existen ya varias iniciativas en la Unión Europea, como el programa Thao de prevención de la obesidad infantil que tratan de modificar los factores sociales responsables de esta evolución alarmante.






VER VÍDEO

FÁTIMA HERNÁNDEZ / CRÓNICAS 24.09.2009

22.9.09

Rimonabant X








http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/07/02/corazondossiers/1183370445.html


El Rimonabant, comercializado bajo el nombre de Acomplia, había creado una gran expectación. Era una substancia experimentada en laboratorio para dejar de fumar, que se vió que tenía como efecto secundario que quitaba el hambre, con lo cual, y por razones evidentes, se invirtió la tortilla, era un producto que ayudaba a adelgazar y encima podías dejar de fumar.
Actualmente los únicos medicamentos autorizados para el tratamiento de la obesidad es la sibutramina (comercializado con el nombre de Reductil) y el Orlistat (Xenical). Estos medicamentos estan en el mercado desde los años 90. La aparición de este nuevo medicamento creó mucha expectación, y la ilusión de muchos millones de personas con este problema. Que se desvaneció a los pocos meses de su comercialización. En nuestro país apenas un año. Esta substancia esta prohibida.
Hace pocos años viajé a un país de cuyo nombre no me quiero acordar, y que no se si aún conserva la inquietante etiqueta de "pais del eje del mal".
Para viajar hasta allí tienes que firmar un papel y hacer un juramento: el papel es una renuncia a hacer cualquier reclamación a la agencia de viajes, sea por el motivo que sea. El juramento lo haces nada más llegar y es que nunca has estado en Israel, ni tienes nada que ver con el pueblo judío. El 90% del presupuesto del estado es destinado al armamento. En el 90% de las paredes de aquel país hay la foto del jefe del estado.




Durante el viaje del aeropuerto a la ciudad me sorprendió ver un gran cartel publicitario en el que se anunciaba la venta de Rimonabant. Me sorprendió sobre todo porque de este medicamento no tenía información que estuviera ya en el mercado. Me recordó aquello del top manta, que ya tienes la película en DVD antes de que se estrene.

A la que me pude librar del guía, me dirigí a la calle de las farmacias (en estas ciudades, los comercios están organizados a lo medieval, calles que agrupan gremios: la calle de las alfombras, la calle de las babuchas, la calle de los afiladores... y también la calle de las farmacias.
Me encontré con una farmacia donde se vendía de todo, montones de nombres asociados al tema de perder peso. Pedí Acomplia, me trajo una caja, pero yo le dije que quería más, quería 500 cajas. Que yo las vendía por Internet. Ningún problema.


Un 40% de mujeres y un 25% de hombres confiesan utilizar distintos métodos de forma habitual "sin control médico" para disminuir su peso corporal.


Los españoles se gastan al año 2.000 millones de euros en productos "milagro".

La desesperación de muchas personas que padecen obesidad, les lleva a hacer cosas, que muchas veces saben que aquello no puede ser muy bueno, o son conscientes de que aquello, en realidad, son las anfetaminas de toda la vida. Lo que sea para perder peso.



El tema del uso de anfetaminas para adelgazar es viejo. Por lo menos, desde hace 25 años, que aparecen en las más diversas formas, siempre encubierta.


Internet es el gran dispensador de estas pastillas.







Todo por un sueño. Es una magnifica película que explica los efectos del uso de anfetaminas y otros medicamentos extraños. Se trata de una señora que necesita adelgazar desesperadamente porque, supuestamente, le han prometido que sería la estrella invitada de un programa de pérdida de peso. Esta película nos puede hacer entender lo que se puede llegar a hacer para perder peso.






La versión castiza la tenemos en esta historia:


El Coreano de San Clemente


Este personaje llegó de un país oriental, supuestamente de Corea, y se asentó en una improvisada ciudad dormitorio muy cercana a la gran capital, de esas que se les llamaron «ciudad satélite». Un lugar con nula planificación urbanística, inexistentes servicios, y todo funcionando bajo mínimos, hasta el punto de que se podía saber si llovía sin abrir la ventana, ya que a la que caían cuatro gotas, había un apagón de luz.


El Coreano, siempre sonriente, hacía toda clase de trabajos, una ocupación muy útil en una situación de precariedad de la época. Cuando llegó el boom de la acupuntura, fue él quien lo inició en la barriada. En pocos meses la mayoría de las abuelitas del lugar iban un ratito a su «consulta» en busca de alivio al reuma, a la artritis o al exceso de colesterol, y también, por qué no, a charlar un ratito.


Algunas personas le preguntaron si aquellas agujas también servían para adelgazar. Les dijo que sí, y a los pocos meses las abuelitas quedaron desplazadas por las muchas mujeres que, desesperadamente, buscaban perder peso.


Y surgió el milagro de las pastillas. De repente, el Coreano de San Clemente empezó a vender unas pastillas, sin marca, sin nombre. Unas misteriosas cápsulas (de dos colores, azul y blanco) que adelgazaban. Las únicas restricciones eran que «Usted puede comer de todo, menos pan, y beber de todo, menos vino». El frasco contenía 30 cápsulas, para todo el mes, una para cada día. Una vez a la semana ibas a hacer acupuntura, pesarte y revisar la provisión de frascos. Como digo, un milagro.

Se comía y se bebía de todo (menos pan y vino), y cada semana, 1 kg menos. Fenomenal.


La voz corrió y vinieron personas de todos lados, de fuera de la barriada, de la gran ciudad adyacente… Tanta gente, que el Coreano, al final, dejó la práctica de la acupuntura para dedicarse única y exclusivamente a la venta de sus cápsulas mágicas, y a seguir pesando a la gente en la vetusta báscula de baño de su consulta.


El fulgurante éxito le hizo disponer de 3 consultas, repartidas por los puntos más distantes y estratégicos. Siempre estaban llenas a rebosar. Mi hermano, que fue uno de sus clientes, me dijo que si no ibas muy pronto, te quedabas en la calle haciendo cola. Y algunos días, incluso sin pastillas, porque las había acabado. Ante tal éxito, los frascos también se podían comprar en algunas farmacias, especialmente del sur de España, sin receta médica, únicamente indicando en el sobre de pedido de parte de quién ibas y, por supuesto, el justificante de haber puesto el giro postal. Al final, quien más quien menos, recetaba fórmulas magistrales que se dispensaban en determinadas farmacias de cualquier punto de nuestra geografía.


Pasado un tiempo, empezó a correr el rumor de que aquellas pastillas eran un cóctel de anfetaminas y polvo de tiroides de vaca, convenientemente desecado y pasado por el molinillo de café. Las clientas asiduas a esa extraña mezcla decían que no podía ser, que una farmacia no iba a vender una cosa que no fuera legal. Y del Coreano… ¿Quién iba a dudar de ese chinito, que llevaba tantos años haciendo bien a todo el mundo?


Y resultó que era ilegal. Las autoridades sanitarias prohibieron la circulación de esas pastillas, y cerraron las farmacias que las dispensaban. También clausuraron las consultas del Coreano de San Clemente. Pero éste no se dio por vencido, y con el enorme dineral que sacó, decidió abrir una gran consulta en Barcelona. Una consulta totalmente legal, dotada de personal médico especializado. No duró ni dos meses. Su clientela, cuando vio que se trataba de un centro normal, donde se daban unas pautas dietéticas y te atendían médicos especialistas, perdió todo el interés. En conclusión, o había pastillas prohibidas y milagrosas o no había negocio, aun siendo conscientes del serio peligro que suponía tomarlas. Esto ocurrió hace unos 20 años. Muchas de las personas que consumieron estas capsulas se encuentran hoy seriamente afectadas por sus efectos secundarios, en especial problemas con la glándula tiroides.

Aun así, muchos suspiran por aquellas maravillosas pastillas, que les adelgazaban comiendo de todo menos pan, y bebiendo de todo, menos vino.


Me consta que el Coreano todavía tiene consulta, una consulta de acupuntura. Atiende abuelitas con problemas de articulaciones y reuma. Es el personaje sonriente de siempre, de una vejez indefinida, y nunca sabré si ese señor es consciente del mal que llegó a hacer. En realidad, fue una de las muchas pequeñas piezas que propagaron un gran negocio: el de hacer bajar de peso a las personas, administrando veneno.


Este negocio todavía continúa: véase internet. Cada día hay miles de personas desesperadas, dispuestas a tomarse cualquier cosa, sólo con la garantía de que van a perder peso. Importa poco el precio; basta que sea tentador. Y no importa, para nada, el riesgo de padecer secuelas en la salud para el resto de la vida.

(De mi libro, Historias de mucho peso)



No es, en absoluto, nada alarmista afirmar que el trastorno alimentario se convertirá en el mayor problema social en los próximos años.






ENTENDERLO, PARA EVITARLO




Más de un 65% de los adolescentes españoles están insatisfechos con su
cuerpo.

La insatisfacción con el propio cuerpo predispone a padecer un
trastorno del comportamiento alimentario.




La insatisfacción con el propio cuerpo puede aparecer a edades muy precoces. Se ha encontrado que con tan solo 7 y 8 años ya existe cierta preocupación por la propia imagen corporal y que algunos niños a estas edades ya tienen conductas y actitudes alimentarias problemáticas.








Un 11% de la población femenina joven española vomita,
abusa de laxantes y diuréticos, restringe su alimentación o consume pastillas para adelgazar con el fin de obtener el cuerpo
deseado.




En España alrededor del 60% de la población reconoce que ha llevado a cabo una dieta adelgazante alguna vez para perder peso.

Cuando uno no se siente a gusto con el propio cuerpo e inicia una dieta restrictiva sin control médico, puede estar abriendo la puerta a un trastorno del comportamiento alimentario. El seguimiento de dietas es la conducta alimentaria restrictiva que con mayor frecuencia se realiza, siendo generalmente elogiada por el entorno social.









Tomates verdes fritos. En esta otra película podemos ver cómo una persona se enfrenta adecuadamente a su problema de obesidad.






CIFRAS PARA REFLEXIONAR (Vídeo imprescindible)






web recomendada:
Fundación imagen y autoestima

http://www.f-ima.org/


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